Para quienes se preguntaban si me había tragado la tierra: tranquilidad. Oficialmente me he mudado, no he desaparecido.
Mi nuevo refugio está en un bloque de pisos tan alto que casi roza las nubes. Desde aquí arriba el mundo se ve diferente, pero la fórmula para reanimar criaturas sigue siendo la misma.
Hay quien dice que para crear arte solo se necesita inspiración... Qué ingenuos.
Para que una Zombydoll venga a este mundo se necesitan tres ingredientes fundamentales:
Fieltro (del bueno, del que resiste mil puntadas).
Litros de café de máquina (para mantener el pulso firme).
Niveles peligrosos de insomnio creativo (a partir de las 3:00 AM es cuando ocurre la magia).
El taller por fin está listo. Las criaturas se acumulan en las estanterías y empiezan a mirarme de reojo.
La luz del día empieza a asomar por la rendija de la persiana, así que es el momento exacto: hora de bajarla del todo, sellar la puerta y empezar a enseñaros cada uno de los Expedientes Zombydolls. A partir de hoy, iré desclasificando cada uno de ellos.
Bienvenidos de nuevo al taller. 🖤✨
¿Listos para desclasificar la primera criatura?🏷️
Déjame saber que has cruzado la puerta del taller con éxito y nos leemos en el próximo expediente.






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